domingo, 31 de julio de 2011

mc ensalada

ayer... a las diez y media de la noche pasé por el mcdonalds.

   no, no me compré un sabroso mcflurry con caramelo (solo pensarlo y se me chorrea la boca) ni siquiera un café con helado, me compré dos ensaladas capresse. ¿ustedes sabían que mcdonalds vendía ensaladas?
   llegas al parking del mc-auto y aquello huele a sodoma y gomorra ¡cuanto vicio dios mio! entramos, mi guapísima novia y yo, y la cola daba miedo solo verla. nos arrimamos para guardar turno y las parejas hablando sin ningún tipo de reparo de mcmenús, dobles caramelos, que si patatas deluxe... es más de lo que puedo soportar por mi mismo, así que: partenogénesis y a conversar con mi yo interior:

>venga, tu tranquilo, mirada al frente y, sobre todo, concéntrate en la minúscula y ridícula parte de la carta donde vienen las ensaladas... ¿estoy sudando?
>okai, plan b, miramos a los dependientes- y entonces veo el súperdesarrollado brazo del camarero y no es tenista, es de darle a la palanquita del helado... jobar....

   diez hamburguesas y catorce sundaes después no veo con claridad y necesito buscar una salida a mi estancia dentro de ese antro de perdición dietética, así que veo que entran unas niñas, se dirigen a una zona de la barra donde no va ni el gato, le dan su pedido "on the marcha" y se piran de allí con la misma cara de ensalada que tengo yo, what? ¿eso cómo se hace? mi hipoglucémico intelecto me lleva a subir la vista y leo "pedidos del kiosko" ¿kiosko? y tras de mí veo una torre salvadora que con su táctil pantalla acortará mi condena por buen comportamiento. me acerco, parece fácil, toco la pantallita y me pide la tarjeta de crédito...
    después de recrearme en las fotos de todos los productos que no puedo ni oler, puesto que uno solo de ellos ya representa todas las calorías que puedo ingerir al mes, pico dos ensaladitas para mí y otras dos para mi noviecita, nos miramos como se miran las amigas de carmen machi en el anuncio de activia y sin remordimientos tecleamos un suculento.... gazpacho.
   salimos del restaurante en cuestión como quien acaba de atracar un banco: con la cara irreconocible, mirando hacia todos lados y una bolsa de papel con algo que no te mereces. nos subimos al coche y establecemos rumbo a villa tocino. cuando llegamos descubrimos con horror que las ensaladitas de marras son un mix de lechugas de esas que en el súper te salen setenta céntimos con un "cachopollo" y unas bolitas de mozzarella..... gracias señor mcdonalds...
   en fin, nos bebimos nuestro gazpachito, nos tomamos nuestro muestrario de lechugas y vimos un reportaje sobre nueva york en la tele mientras charlábamos de otras tantas cosas, eso sí, gracias a la salsa de la ensalada de mi churri, porque si no...
   la realidad es que me acosté sin hambre, pero con el alma torturada, así que creo que durante el período de desintoxicación no volveré a exponerme a situaciones tan adversas.

2 comentarios:

  1. Las hamburguesas de macdonald trasudan la grasa del establecimiento...merece más la pena comprar una bolsa de "florette" y una pechuga a la plancha...ademas pasas el peor rato del mundo entre papas deluxe y mcnugets cn salsa agridulce...Hay una cadena de restaurantes que se llama "fatto per te" que hacen ensaladas grandes y bastante bien de precio recien hechas, y el unico manjar cn el que compiten es la pizza ;)

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  2. fatto per te? está solo en tenerife verdad? seguro...las cosas ricas nunca están cerca de mi jajajajajja

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