Pensando en Negativo
un blog sobre dietas, frustraciones, ansiedad, sin carbohidratos y con mucho humor.
domingo, 11 de enero de 2015
Relaciones exotérmicas VS matrimonios endotérmicos
sábado, 27 de agosto de 2011
cine+food = perdición
anoche, como no, todos los dioses existentes (o no) decidieron que era un buen momento para poner a prueba mi, ya de por si escasa, fuerza de voluntad materializándose cada uno en un puestito de comida de su país de origen, esto es: ayer tocó enguarre en el cine+food. pero empecemos por el principio...
el cine+food es una aberración anti-dietética consistente en un cine al aire libre que se organiza en el parque de santa catalina (¿santa caloría?) en las palmas de gran canaria rodeado, como no, por unos mil puestos de comidas de todo el mundo... ya sabes por donde van los tiros ¿no?
de compañeros de batalla tenemos a los incondicionales juan y yanira (que ahora se siente mal porque hablo de ella en el blog y nunca digo nada bonito.... chica, si tu sabes que te quiero un montón) que esta vez se traen refuerzos, que como no sé si les hará mucha gracia que ponga los nombres, pasarán a llamarse nead1 y nead2 (nead = no está a dieta), amigas de la infancia de yani (que podría pasar a llamarse yaninead muajaja). el plan era bien bien sencillo: vamos a ver "origen" y pillamos algo hipocalórico mientras contamos con la grata compañía de unos amigos... ¡ja!
nada mas llegar el olorcillo ambiental casi me deja inconsciente del placer y pienso: okai, sabías a lo que te enfrentabas, así que sé fuerte.
gracias a quien sea (porque dios no era) llevábamos prisa, pero claro, teníamos que cruzar todiiiiitas las mesas (¿cómo se pone un doble subrayado?) que había frente a los puestos para llegar a los asientos.... jijiji....snif
después de luchar por mi asiento reservado (algún día hablaré sobre por qué esas cosas sólo me pasan a mi... y éramos seis) con una señorita de un carácter extraño, que se pasó el resto de la noche luchando porque no ocupara ni un solo milímetro del reposabrazos colindante a mi asiento, decidimos, los galanes, ir a comprarlos tickets y bebidas para nuestras respectivas adoradas y cía. sorteamos de nuevo todas las mesas y descubro a mi paso un puesto de pizzas... dios.... llegamos a la caseta donde los tickets y leo el fatídico resumen: medias raciones: 3 €; ración completa: 5 €; así que cual perro de paulov agradezco tener solo diez pavos en la cartera y compro 4 tickets de un euro para refrescos (y 2 de 3 por lo que se tercie). al ratín de estar en la cola aparece un acólito de satán con una carta resumen de todos los puestos, digno, rechazo la oferta como jesús rechazó la zarza ardiente.... ¿juan? a juan ni plin, es de esos afortunados que usa los números para todo menos para contar calorías. así que vamos al puestito, compramos los tickets, y como el niño bueno que soy compro dos refrescos de cola light.
cuando nos sentamos (desde aquí pido perdón a toda la gente que se enteró de forma física de que calzo un 49) juan le pasó la carta maldita a yani y ella a su vez a rita (mi chica) y ella a mi: okai, mirar no engorda. como buen vegetariano lo primero que hago es descartar las opciones con cadáveres.... cachapas (mmmm), arepas (mmmm), tortilla española, arroces, crepes, helados.... jobar.....
en mi defensa diré que no había ni una sola ensalada en toda la bendita plaza, aunque eso no justifica que compráramos tres tickets más de tres euros....
al final la peli estuvo genial y las opciones vegetarianas se redujeron a tres: tortilla, papas arrugadas y pan de ajo, y las tres las caté.
¿que si pecamos? pues sí, pero la verdad es que no nos pasamos tanto como antaño, así que la maldita dieta está haciendo efecto, ¡me ha concienciado!
en definitiva, y para no aburrir: hoy volvemos a ir. ¡eh! que sólo es por ver si esta vez nos sale bien.... jijijijiji
edito: al final no fuimos, no sé si por miedo o porque acabamos medios raros del estómago... lo que sí hicimos fue ir a cenar a casa de yani y juan, pero ese tipo de situaciones ya las tenemos más que controladas y nos portamos como monjas!
cumplecalorías feliz
De las mil cosas que te pueden pasar estando a dieta la peor, sin duda, es estar de vacaciones. si a eso, encima, le sumamos el hecho de cumplir años durante el periodo vacacional, el desastre está servido. y como un desastre no es más que aquello que se empeña en suceder mientras tu te esfuerzas por evitarlo... ¿para qué estar con sufrimientos?
así que, como no: he pecado padre... y ni jane fonda ni Eva nazarre podrían haberlo evitado.
y no lo podrían haber evitado porque llevo planeando este dulce (y nunca mejor dicho) momento hipercalórico como si de un plan de batalla se tratase:
1º) asegurarme de que cuento con el beneplácito del equipo oficial de censura del carbohidrato: mi novia (te quiero)
> oye, ¿tú sabes que el día de mi cumpleños, por una extraña alineación planetaria, las calorías cuentan del revés? salió anoche en el telediario de antena3 (total, ya no tenían ningún tipo de credibilidad antes de esto)
2º) notificar al equipo oficial de mimos a granel las intenciones de obtener unos productos de primera línea hipercalórica
> mami, que rica tu tarta de chocolate, hace tanto que no como ninguna.... (suspiro enternecedor)
3º) buscar el apoyo de las masas al golpe de estado, o lo que es lo mismo, convencer a mi hermano pequeño para que muestre un total entusiasmo con la idea de la tarta.
al final, y embriagado por el poder y las perspectivas de azúcar, me envalentono y, buscando un total apoyo por parte del sujeto novia, juego mi mejor carta: ¿sabes que mí madre hace un pudin de manzana que te afloja el esfínter? (tooooomaaaaa)
así que, como no, el día trece vuelve a ser un día de buena suerte para mi muajajaja (risa maléfica)
amanece en la sucursal lanzaroteña de villa tocino, el día trece de agosto, con unas inmejorables perspectivas de pecado capital nº 2, a saber: la gula. despunta el día con un refulgente desayuno sin contador de calorías y me siento como la chica del anuncio de herbal escense al tener ante mi toda esa libertad, esa carta blanca... mierda: ¡debería haberme levantado antes!
al llegar a casa de mi querida madre observo con deleite que ha cumplido con el objetivo y no hay una, sino dos tartas de cumpleaños... me entra la risa tonta y oigo como se abre una especie de cajón olvidado en el fondo de mi cerebro provocandome euforia y verborrea: ¡me acabo de acordar de todo lo que me gusta y no puedo ni oler! yupi! así que sin dilación preparo un menú que haría las delicias de bud spencer... ay! lo gordito que estaba y soltaba unas hostias como panes... mmm ¡quiero pan!
sé que es una crueldad transcribir mi pecado, porque muchos de los que leen todo este desvarío están, o lo intentan, a dieta. pero si hay una cosa que tenemos que tener clarita, es que esto formará parte de nuestra vida y, seamos sinceros, una de las cosas buenas que tiene estar a dieta es ¡saltársela sin remordimientos!
lunes, 8 de agosto de 2011
vida social, días grises... futuro negro
¿por qué cuando salimos con ellos por ahí lo único que hacemos es comer? vale que en este, nuestro país, lo social va de la mano con lo culinario... pero ¿y la dieta? ¿estoy condenado a insulsas ensaladas fruto de la violencia de género que los cocineros, chefs y aficionados tienen con la cocina sin salsas?
estos últimos días han sido muy interesantes en mis andaduras dietéticas, ya que hemos reinsertado en nuestra rutina de toxicómanos del carbohidrato esa maravilla consistente en comer hipocalóricamente mientras la gente que te rodea se mete tus calorías del mes de una sentada.
lo primero es la elección del sitio.... ¡dioses! empezamos a repasar mentalmente nuestros sitios predilectos y compruebo que me merezco todos y cada uno de los michelines que, adosados en mi ultraperiferia, se aferran a mi como okupa a edificio deshabitado. resulta que, como mucho, lo que me puedo comer de dichos lugares son las guarniciones (si no son papas fritas o arroz) o, y aquí es donde viene lo mejor, las ensaladas.
las ensaladas para los cocineros son ese entrante que la gente no valora y precede a la comida "de verdad", pero cuando alteras el orden de los factores no obtienes el mismo producto. el mundo se reduce a una capa desproporcionada de lechuga cortada por el asesino de texas, unos tomates que lo único fresco que tienen es el cocinero que te los intenta colar y un buen chorretón de camuflante (salsa rosa). fruto de la originalidad que derrocha nuestro querido chef podremos disfrutar del increíble sabor de un maíz dulce pasado por agua con una zanahoria rayada especialidad de la casa y ¡oh dios mío! ¿eso es un cherry?
olvídate de las pasas, cebolla crujiente, queso burgos/feta/fresco, remolacha, melón, manzana, lechuga iceberg/rizada/hoja de roble, canónigos, brotes de lo que sea, frutos secos y demás ingredientes que, ¿cómo se atreven?, dan sabor a un plato que todos asociamos negativamente por el descuidado mimo que ponen al prepararlo.
así que intentamos buscar un sitio donde las ensaladas sean algo más que mixtas y entonces aparece, refulgente, ¡el wok! ese bendito lugar donde todo, ¡todo! se puede hacer a la plancha, donde un vegetariano tiene más posibilidades que un ingeniero español en alemania y sobre todo: ¡¡¡no hay límite de carga!!!
así que entramos al wok con la pareja de enfermeros amigos de la familia dejamos los bolsos y "el que dirán" en la mesa y me lancé a por un plato gigante (no había palanganas) de verduras frescas ignorando todos y cada uno de los arroces y makis y cosas rico-riquísimas que me iba encontrando por el camino....largo camino, hasta la zona de plancha. me coloco en la fila y veo desfilar ante mi a unos cien orientales amasando y transportando sushi, makis, y demás cositas con venenoso arroz.... oye, ¿por qué están todos tan flacos si sólo comen carbohidratos? a ver si va a ser mentira esto de la dieta..... nono, saca esos pensamientos negativos de ti, apriétate el silicio o algo, pero concéntrate en los espárragos trigueros de la plancha y no mires a la guarra que, sin ningún tipo de remordimiento, te está paseando una bandeja entera de panes chinos y tallarines por la cara.
de regreso a la mesa paso por el expositor de los helados... mierda.... y muy digno levanto la mirada, fijo objetivo y me desplazo tambaleante hasta mi sitio, pero el enemigo está en casa, ahora es cuando descubres que no todo el mundo está a dieta.... ay dios, pero por qué yanira coge cosas tan apetecibles....
al día siguiente japochin... al otro non solo pizza.... y yo? ensaladas
domingo, 31 de julio de 2011
mc ensalada
no, no me compré un sabroso mcflurry con caramelo (solo pensarlo y se me chorrea la boca) ni siquiera un café con helado, me compré dos ensaladas capresse. ¿ustedes sabían que mcdonalds vendía ensaladas?
llegas al parking del mc-auto y aquello huele a sodoma y gomorra ¡cuanto vicio dios mio! entramos, mi guapísima novia y yo, y la cola daba miedo solo verla. nos arrimamos para guardar turno y las parejas hablando sin ningún tipo de reparo de mcmenús, dobles caramelos, que si patatas deluxe... es más de lo que puedo soportar por mi mismo, así que: partenogénesis y a conversar con mi yo interior:
>venga, tu tranquilo, mirada al frente y, sobre todo, concéntrate en la minúscula y ridícula parte de la carta donde vienen las ensaladas... ¿estoy sudando?
>okai, plan b, miramos a los dependientes- y entonces veo el súperdesarrollado brazo del camarero y no es tenista, es de darle a la palanquita del helado... jobar....
diez hamburguesas y catorce sundaes después no veo con claridad y necesito buscar una salida a mi estancia dentro de ese antro de perdición dietética, así que veo que entran unas niñas, se dirigen a una zona de la barra donde no va ni el gato, le dan su pedido "on the marcha" y se piran de allí con la misma cara de ensalada que tengo yo, what? ¿eso cómo se hace? mi hipoglucémico intelecto me lleva a subir la vista y leo "pedidos del kiosko" ¿kiosko? y tras de mí veo una torre salvadora que con su táctil pantalla acortará mi condena por buen comportamiento. me acerco, parece fácil, toco la pantallita y me pide la tarjeta de crédito...
después de recrearme en las fotos de todos los productos que no puedo ni oler, puesto que uno solo de ellos ya representa todas las calorías que puedo ingerir al mes, pico dos ensaladitas para mí y otras dos para mi noviecita, nos miramos como se miran las amigas de carmen machi en el anuncio de activia y sin remordimientos tecleamos un suculento.... gazpacho.
salimos del restaurante en cuestión como quien acaba de atracar un banco: con la cara irreconocible, mirando hacia todos lados y una bolsa de papel con algo que no te mereces. nos subimos al coche y establecemos rumbo a villa tocino. cuando llegamos descubrimos con horror que las ensaladitas de marras son un mix de lechugas de esas que en el súper te salen setenta céntimos con un "cachopollo" y unas bolitas de mozzarella..... gracias señor mcdonalds...
en fin, nos bebimos nuestro gazpachito, nos tomamos nuestro muestrario de lechugas y vimos un reportaje sobre nueva york en la tele mientras charlábamos de otras tantas cosas, eso sí, gracias a la salsa de la ensalada de mi churri, porque si no...
la realidad es que me acosté sin hambre, pero con el alma torturada, así que creo que durante el período de desintoxicación no volveré a exponerme a situaciones tan adversas.